En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Señor y Dios de la Vida, al despertar en este último domingo antes de acompañarte en Tu Pasión, te doy gracias por el don de la existencia. Me preparo para vivir la semana definitiva de mi sanación, sabiendo que Tu amor es más fuerte que cualquier abismo.
El Llamado a la Vida: Petición de Perdón y Sanación
Señor, como Lázaro, a veces me siento atado por las vendas de mis culpas y encerrado en el sepulcro de mis errores.
Escucho Tu voz: Que hoy resuene en mi corazón Tu grito de "¡Sal fuera!". Sácame de la parálisis del pecado, del desánimo y de todo aquello que ha muerto en mí por falta de fe.
Desátame: Te pido que, en esta última etapa de Cuaresma, me concedas un perdón profundo. Quita las piedras de mi corazón para que pueda entrar Tu luz y sanar las heridas que aún arrastro.
Límpiame de culpas: Que al prepararme para el camino de la Cruz, pueda caminar ligero, confiando en que Tu sacrificio es la fuente de mi libertad.
Padre Bueno, pongo ante Ti los deseos más profundos de mi alma y los proyectos que ocupan mi mente y mi esfuerzo.
Guía mis anhelos: Que mis metas profesionales y personales estén alineadas con Tu voluntad. Te entrego mis planes, mis estudios y mis trabajos para que seas Tú quien los bendiga.
Resucita mis sueños: Si hay algún proyecto que parece dormido o perdido, te pido que le devuelvas la vida si es para mi bien y el de los míos.
Dame perseverancia: Que el éxito no me envanezca y el fracaso no me detenga, sabiendo que mi mayor logro es permanecer en Tu amor.
Señor, hoy elijo creer que "Tú eres la Resurrección y la Vida". Que este domingo sea un día de paz y de preparación interior. Que mis palabras den vida a quienes me rodean y que, al mirar hacia la Semana Santa, lo haga con la alegría de quien se sabe perdonado y llamado a una vida nueva.
Padre Nuestro...