Viernes 13 de Marzo - Semana III de Cuaresma
Señor Jesús, en esta mañana de viernes me postro ante Ti. Doblo mis rodillas y guardo silencio para entrar en el santuario de Tu Pasión. Hoy no quiero ser un espectador lejano, sino un compañero de camino hacia el Calvario. Te doy gracias por Tu Sagrado Corazón, esa fuente inagotable de misericordia que fue abierta por la lanza para darnos vida.
En este día de ayuno y penitencia, te ofrezco mi hambre y mi renuncia como un pequeño acto de amor. Señor, que al privarme de lo material, mi alma sienta la necesidad de Ti. Ayúdame a vivir este silencio no como una ausencia de ruido, sino como una presencia tuya. Quiero estar al pie de Tu Cruz, abrazar Tus pies llagados y aprender de Tu entrega total.
Que este sacrificio me limpie, me renueve y me prepare para disfrutar la Pascua, no como una fiesta externa, sino como una resurrección real en mi propio corazón. Que mi vida muera hoy a lo que te ofende para que mañana pueda brillar con Tu luz.
Amén.
ORACIÓN DE LA MAÑANA
Oración de la Mañana: El Silencio del Calvario