Perdonar es abrir una válvula de escape para permitir la salida del veneno acumulado por el rencor y el resentimiento.
Cuando una persona perdona, no está ayudando a quien la ofendió, se está ayudando a sí misma, porque se está deshaciendo de los sentimientos negativos y está recuperando el equilibrio y la paz interior.
En toda relación humana se generan problemas y desacuerdos, se producen situaciones que pueden causar molestia y enojo, pero eso no implica que se tengan que quedar cuentas pendientes.
Hay dificultades y malos entendidos, incluso problemas graves de relación, pero si no se perdona, si se guarda rencor, la relación se va a corroer y la infelicidad de ambos va a ser la principal consecuencia.
El perdón no es cuestión de razón.
El perdón en muchas ocasiones aparece como algo "ilógico", hasta cierto punto irracional, pero lograr perdonar y liberarse del rencor tiene su lógica y su metodología.
¿Cómo evitar el círculo vicioso?
Para evitar que esa cadena de resentimientos y agresiones se convierta en algo interminable, es necesario aprender a perdonar, sin condiciones, sincera y generosamente.
Cuando se toman actitudes de desquite, cuando se guardan cuentas pendientes, cuando se entra en un juego de "toma y saca", se está cultivando la infelicidad.
¿Por qué estar luchando contra nuestra propia felicidad? El perdón generoso, desinteresado, es una excelente inversión, ¡se está invirtiendo en la propia felicidad!
LA GRANDEZA DE PEDIR PERDÓN NO ESTÁ EN QUE EL OFENDIDO PERDONE, SINO EN EL GESTO DE HUMILLACIÓN Y SINCERIDAD DEL QUE PIDE PERDÓN.
Cuantas veces te a perdonado El Señor cuando te reconoces pecador y te confiesas?
SIEMPRE.
Señor, Si llevarás cuenta de nuestros pecados, Quien Oh Señor podrá resistir?salmo 130 (129).
EL PERDÓN
¿Qué es perdonar?