En el nombre del Padre...
Encendemos, Señor, esta luz, como aquel que enciende su lámpara para salir, en la noche, al encuentro del amigo que ya viene. En esta primer semana de Adviento, queremos levantarnos para esperarte preparados, para recibirte con alegría. Muchas sombras nos envuelven. Muchos halagos nos adormecen. Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús!, ¡Ven, Señor Jesús!
Padre Nuestro...
Ven, Señor, haz resplandecer tu rostro sobre nosotros y seremos salvos. Amén
ORACIÓN DEL 1° DOMINGO DE ADVIENTO Y ENCENDIDO DE LA PRIMERA VELA