¡Amado Dios!
Al despertar en este nuevo amanecer de viernes, te doy gracias por el don de la vida, por mi salud y por todo lo que me rodea.
Gracias, Señor, porque tu misericordia es nueva cada mañana. Hoy pongo en tus manos todo lo que haré, mis planes, mis preocupaciones y mis alegrías.
Te pido que me llenes de tu luz y de tu paz. Ayúdame a ser un instrumento de tu amor y de tu bondad para todas las personas que se crucen en mi camino.
Que este día me traiga fortaleza para terminar la semana con ánimo, sabiduría para tomar buenas decisiones y la serenidad para aceptar lo que no puedo cambiar.
Bendice, Señor, a mi familia, a mis amigos y a quienes necesitan consuelo y esperanza. Cúbreme con tu manto protector y guíame en todo momento.
Amén.
ORACIÓN DE LA MAÑANA