LA CASA VACÍA

Hace 2 horas HUELLAS DE VIDA

Vivimos rodeados de ruido, 
pero la verdadera soledad no se escucha: se siente. Es ese cuarto sin muebles dentro del pecho, donde guardamos recuerdos que no nos atrevemos a abrir. 

Pasamos la vida llenando espacios 
con conversaciones, obligaciones y sonrisas prestadas, y olvidamos mirar lo que habita detrás de la puerta cerrada. 

El miedo no está en lo que no conocemos, sino en lo que nos negamos a reconocer: que cada sombra que ignoramos lleva el nombre de nuestra propia verdad. 

No huyas de tu casa vacía. Explórala. Tal vez allí, entre paredes que crujen y ecos del pasado, encuentres al único que siempre estuvo esperando: tú mismo. 


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