• San Frumencio de Etiopía, Obispo y Confesor
año 380 en Etiopía
“Nosotros como más fuertes, debemos soportar las flaquezas de los menos firmes y no dejarnos llevar de complacencia por nosotros mismos.”
Romanos 15, 1
San Frumencio visitó Persia hacia el año 330 con un filósofo de Tiro, tío suyo, y fue apresado en el mar al volverse a Etiopía. Impresionados por su juventud y belleza, los bárbaros lo presentaron a su rey, que tomó a su cargo su educación y lo hizo su secretario. Después de la muerte del rey, la reina le confió la regencia. Aprovechose de ello para favorecer la religión y abandonó después este elevado puesto para ir a pedir un obispo a San Atanasio en Alejandría. Este santo lo consagró a él mismo y lo envió de vuelta. Sus discursos y sus milagros obraron un gran número de conversiones, y Etiopía permaneció católica durante cuatro siglos.