San Eliseo fue un profeta de Israel llamado por Dios a continuar la misión de Elías. Cuando Elías fue arrebatado al cielo en un carro de fuego, Eliseo recibió su espíritu en doble porción, es decir, una gracia profética aún mayor para seguir guiando al pueblo.
Eliseo fue un hombre de profunda fe, obediencia y cercanía al pueblo. A través de él, Dios obró muchos milagros, como:
• Purificar las aguas de Jericó (2 Re 2,19-22)
• Multiplicar el aceite de una viuda (2 Re 4,1-7)
• Resucitar al hijo de la sunamita (2 Re 4,18-37)
• Curar a Naamán de la lepra (2 Re 5,1-14)
• Hacer flotar un hacha de hierro (2 Re 6,1-7)
Eliseo mostró que el poder de Dios está al servicio del amor, la justicia y la vida, especialmente de los pobres, los humildes y los enfermos.
Enseñanza espiritual
San Eliseo es ejemplo de fidelidad a la vocación de Dios, de confianza en los milagros y de vida puesta al servicio del bien. Como él, estamos llamados a recibir con fe la misión que Dios nos confía, aunque parezca difícil.
Fiesta litúrgica
• 14 de junio (en la Iglesia latina).