
EFEMÉRIDES


Con Jesús por la mañana
Amor grande
Al despertar, me pongo en presencia de Dios Padre, que me invita a valorar la meditación de su Palabra y el diálogo personal con Él. Siento cómo tocan mi corazón estas palabras que me dirige con ternura y misericordia:
"Mi madre y mis hermanos son estos: los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen" (Lc. 8, 19-21).
Me pregunto ¿Cómo puedo unir hoy mi corazón al corazón de Jesús, en gestos concretos de cuidado hacia mis hermanos y mi hermana naturaleza? ¿Veo a Dios en las fuentes de agua? Me quedo con los mensajes que llegan a mí, sin juzgarlos. Tomo nota de lo que se mueve en mi interior.
Rezo la oración del Padre Nuestro.











