ORACIÓN DEL DÍA

Hace 1 año PUENTE CATÓLICO GR

Señor mío y Dios mío, una vez más me presento ante Ti en este nuevo día que me regalas. Vengo con el corazón abierto, deseoso de ser sanado, transformado y renovado por Tu Gracia. Tú me conoces como nadie, sabes lo que he vivido, lo que callo, y todo lo que pesa en mi interior. Hoy quiero pedirte, con humildad y confianza, que arranques de lo profundo de mi ser todo resentimiento que aún me habita, toda raíz de rencor que se aferra a mi alma y todo deseo de venganza que me impide vivir en paz. Sabes, Señor, cuánto me han herido algunas personas. No te oculto que hay momentos en los que vuelven a mi mente sus palabras, sus gestos, su indiferencia o su maldad. Y cuando eso ocurre, mi corazón se agita, se entristece, se llena de dolor.

Pero hoy no quiero seguir cargando con esa carga. Hoy me rindo ante Ti, suplicándote que pongas Tu mano poderosa sobre mí, que toques cada rincón de mi alma herida, y que expulses de mí toda sombra de odio, enojo o amargura. Enséñame, Señor, a perdonar de verdad, a no aferrarme a lo que pasó, a no buscar justicia con mis propias manos, sino a dejarlo todo en las tuyas, que son justas y misericordiosas. Llena con Tu amor todos esos vacíos que han dejado las ofensas recibidas. Derrama Tu Espíritu sobre mí, para que limpie mi interior de cualquier rastro de dolor que se haya quedado pegado a mi corazón. Sana mis recuerdos, dame la gracia de no quedarme atado al pasado, y muéstrame cómo mirar con compasión a quienes me han hecho daño.
Quiero vivir este día con libertad interior, con alegría, sin cadenas invisibles que me impidan amar y servir con plenitud. Solo Tú puedes darme esa paz que tanto necesito. Confío en Tu poder sanador, en Tu ternura que todo lo transforma. Gracias porque estás conmigo, porque me escuchas, porque no me abandonas. Te amo, Señor, y confío plenamente en Ti. Camina conmigo en este día. Sé mi fuerza, mi luz, mi refugio seguro. Amén Amén Amén.
Estén siempre alegres, oren sin cesar, den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús.
1 Tesalonicenses 5:16-18.
¡Sangre Preciosa de Jesucristo!
¡Sálvanos a nosotros y al mundo entero!
¡Jesús, en Ti confío!.

Señor, Dios nuestro, que enviaste al mundo a Tu Hijo para que sobrellevara nuestros sufrimientos, te pedimos por todos los enfermos, dales paciencia y fortaleza,  reanima su esperanza, pasa Tus manos sanadoras sobre cada uno de ellos y concedeles la salud y la sanación que tanto están necesitando en estos momentos y que con Tu Bendición, lleguen a superar su enfermedad y puedan ser sanados, físicamente y espiritualmente.
Amén

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