ORACIÓN DE LA MAÑANA

Hace 1 año PUENTE CATÓLICO GR

​Amado Padre Celestial, Creador del universo, cuya gloria se despliega en cada amanecer, hoy, elevo mi voz en gratitud. ¡Qué hermoso es despertar y contemplar Tu creación, testimonio vivo de Tu amor, bondad, misericordia y compasión!

Señor, como el maná que descendía del cielo, Tu provisión es constante y abundante. Gracias por el regalo de la vida en este nuevo despertar, por mi amada familia, por el hogar que nos resguarda como un refugio seguro, y por los alimentos que siempre llevas a nuestra mesa, como el pastor que cuida de sus ovejas.

Hoy, como un niño que confía en su padre, pongo este nuevo día en Tus manos. Te suplico, Oh Padre, que seas tú guiando mis pasos, como la estrella que guió a los magos a Belén. Derrama sobre mi vida Tus bendiciones, como la lluvia que fertiliza la tierra. Concede fuerza a mi carácter, como el roble que resiste las tormentas, y hazme sentir amado, valiente y capaz de superar cualquier adversidad, sabiendo que tú eres mi roca y mi fortaleza.

Jesús, Hijo amado, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, intercede por aquellos que hoy atraviesan grandes dificultades. Tú conoces los esfuerzos y las necesidades del mundo, como el médico que sana a los enfermos. Derrama Tu bendición, como el agua viva que sacia la sed, y permite que todos aquellos que te necesitan vean Tu magnífica obra manifestada en sus vidas, como la luz que disipa la oscuridad.

Espíritu Santo, Consolador divino, llena nuestros corazones de esperanza y amor, como el fuego que arde en el altar. Que nuestra adoración sea como incienso que asciende a Tu trono, y nuestra acción de gracias como un río de alabanza que fluye sin cesar.

Entrego este día,
¡Padre de Toda Compasión, te presento esta súplica, arraigada en la roca de Tu fidelidad infinita!

Amén.

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